PROYECTO RETRASADO Y MUY REIVINDICADO
PATRICIA CASTÁN
BARCELONA
Los vecinos de Sant Andreu del Palomar, el núcleo histórico del distrito, llevan meses recogiendo firmas y haciendo presión para que comiencen de una vez por todas las obras del gran edificio sanitario que ocupará una parte de los antiguos cuarteles. La fecha definitiva, marzo o, todo lo más, abril, la han conocido por este diario y aún recelan, porque no han sido oficialmente informados. Sin embargo, el Consorcio de la Zona Franca, promotor de la obra, abrió hace unos días la licitación y confía en adjudicar las obras el próximo mes e iniciar rápidamente lo que será un enorme bloque que aglutinará un centro de atención primaria (CAP), un centro de salud mental y un centro sociosanitario (hospital para enfermos crónicos), con un presupuesto de 36 millones de euros y unos dos años de obras.
Pese a que los terrenos, que antes fueron del Ministerio de Defensa, albergarán también unos 2.000 pisos (221 de ellos, en construcción), un parque, residencia para población mayor (con proyecto ya redactado), un colegio (ya construido), una comisaría de Mossos (también operativa ya),
una guardería (en proyecto), una bibliotca (con licencia), y otros, la realidad es que el equipamiento sanitario era el más demandado socialmente, en especial por el vecindario de Sant Andreu norte. La zona es claramente deficitaria y los usuarios tienen que desplazarse lejos de cada para ir al médico, explican en la Associació de Veïns de Sant Andreu del Palomar.
La futura instalación que se empezará a levantar en primavera es una especie de tres en uno, en una parcela de 3.500 metros cuadrados entre la calles del Coronel Monasterio y la Rambla d’Equipaments, del nuevo barrio de Casernes. El promotor será el Consorcio de la Zona Franca, y el Instituto Municipal de Asistencia Sanitaria (IMAS) –que gestionará la instalación– le pagará una renta por un derecho de superficie de 50 años, según la fórmula pactada entre la Generalitat y el ayuntamiento.
El bloque, obra del arquitecto Manuel Brullet y su equipo –con experiencia en el sector sanitario–, se distribuye en dos franjas, y cuenta con con un patio longitudinal y más fuentes de luz natural y ventilación para todo el conjunto.
ESPACIOS COMUNES / El CAP se llevará 2.514 metros cuadrados, en la parte norte del edificio, formando una unidad con las dependencias de salud mental, pero ocupando las plantas primera y segunda, con las áreas de medicina general y pediatría, y la zona polivalente, área de educación sanitaria, de cirugía y administración, respectivamente. El centro de salud mental, al que se podrá acceder por la misma entrada, estará separado por un patio y dispondrá de algo más de 1.500 metros cuadrados. La planta de calle se destinará a niños y jóvenes, y la tercera y cuarta, a adultos y a centro de día y club de socialización de los pacientes.
El centro sociosanitario, con más de 10.300 metros cuadrados, indican fuentes del consorcio, se ubicará en la parte sur, la más amplia, del subterráneo a la cuarta planta. Integrará áreas asistenciales en los pisos superiores y 285 camas y una amplia terraza-solario, y en las inferiores aunará cafetería, aula de formación, de terapia ocupacional, rehabilitación y demás.
El edificio, con porches en los accesos y volúmenes ligeros, se revestirá con lamas metálicas verticales como protección solar. Será uno de los edificios más ambiciosos de este nuevo barrio, cuyo proyecto de urbanización ya se ha redactado.
elperiodico.com
18-01-2010