La huelga mantiene cerrados los colegios, oficinas públicas, bancos y hospitales, mientras que el transporte público se reduce al mínimo | La agencia internacional de calificación de riesgo Fitch bajó ayer, por segunda vez desde principios de diciembre pasado, la calificación de los cuatro mayores bancos comerciales de Grecia
Atenas. (Agencias) Los trabajadores griegos iniciaron hoy una huelga general en protesta contra el plan de austeridad diseñado por el Gobierno socialista encabezado por Giorgos Papandreou que contempla subidas de impuestos, congelación de salarios y la subida de la edad de jubilación.
Más de dos millones de trabajadores adscritos a la Confederación General de Trabajadores de Grecia (GSEE), la Unión de Funcionarios Civiles (ADEDY) y a la organización sindical comunista (PAME) han sido convocados para apoyar la medida de protesta y enviar un fuerte mensaje de descontento al Ejecutivo del socialista.
Los aeropuertos, así como las oficinas estatales, bancos, colegios y hospitales, mantienen cerradas hoy sus puertas y se espera que la actividad en el país se mantenga paralizada hasta mañana. El espacio aéreo permanece cerrado, por lo que se han cancelado unos 400 vuelos previstos para hoy, y sólo se abrirá para los casos de emergencia y para las operaciones de Estado.
Los barcos con destino a las islas y a Italia también han suspendido sus itinerarios, al igual que los trenes de larga distancia, los de cercanías, el metro y los tranvías. Los periodistas y los técnicos de la televisión participan en la huelga, lo que supone un apagón informativo de 24 horas.
"Son los ricos los que nos trajeron hasta el borde de la bancarrota y son ellos lo que tienen que pagar", comentaba esta mañana Elefterios Fotopulos, trabajador de una imprenta, mientras esperaba en un barrio ateniense a que los autobuses volvieran a circular tras un paro de varias horas, para poder asistir a una manifestación.
Los sindicatos han convocado para el mediodía dos concentraciones en el corazón de la capital helena, con la intención de marchar hacia el Parlamento.
Desde esta madrugada la policía ha cortado el acceso del tráfico al centro de Atenas, lo que ha causado problemas en la circulación en la ciudad en la que se concentra casi al 50 por ciento de la población.
La 'presión' europea
La iniciativa de los trabajadores responde a las medidas implementadas por Papandreu para reducir el déficit público en un 20 por ciento, con recortes salariales y de las jubilaciones, así como otros ajustes fiscales adicionales que se espera que anunciará en los próximos días.
Presionado por los socios de Grecia en la zona euro, se espera que el Ejecutivo aumente los impuestos a los productos de lujo y a los carburantes.
Una delegación de observadores de la Comisión Europea, del Fondo Monetario Internacional y del Banco Central Europeo revisan desde el martes la puesta en práctica de las medidas acordadas con el Ejecutivo comunitario para superar la crisis.
Mientras, la agencia internacional de calificación de riesgo Fitch bajó ayer, por segunda vez desde principios de diciembre pasado, la calificación de los cuatro mayores bancos comerciales de Grecia.
Además, convencida de que las medidas que deberá adoptar el Gobierno para reducir el déficit público "impactará negativamente en el sistema bancario de Grecia", así como en los hogares y por lo tanto en el mercado de préstamos, redujo también su "rating" sobre los bonos del Estado gestionado por tres importantes entidades financieras.
La Vanguardia .es
24-02-2010