Dos historiadores y dos fotógrafos repasan en un libro la mutación de ambos barrios
- Procesión de Corpus en la calle Gran de Sant Andreu. Foto: FOTO cedida por xavier basiana
- Vecinos de la calle Major de La Sagrera, a principios del siglo XX. Foto: foto cedida por xavier de la cruz
TXIQUI NAVARRO
BARCELONA
Dos historiadores, Pau Vinyes Roig y Jordi Rabassa Massons, y dos fotógrafos, Xavier de la Cruz Sala y Xavier Basiana Vers, han recorrido los numerosos archivos de entidades y de particulares de Sant Andreu y La Sagrera a la caza de detalles históricos y de fotografías antiguas para reflejar en un libro la evolución de ambos barrios. Sant Andreu del Palomar y La Sagrera: cómo era y cómo es·, editado por Duxelm y el Ayuntamiento y elaborado en la Imprenta Municipal, vio agotada su primera edición al mes y medio de publicarse, el pasado diciembre, pero reaparecerá el día de Sant Jordi.
Desde la anexión del pueblo de Sant Andreu a Barcelona, en 1897, cuando La Sagrera pertenecía aún al municipio de Sant Martí de Provençals, hasta nuestros días, el paisaje de este entorno ha vivido una mutación que los autores del libro no dudan en calificar de brutal.
TXIQUI NAVARRO
BARCELONA
Dos historiadores, Pau Vinyes Roig y Jordi Rabassa Massons, y dos fotógrafos, Xavier de la Cruz Sala y Xavier Basiana Vers, han recorrido los numerosos archivos de entidades y de particulares de Sant Andreu y La Sagrera a la caza de detalles históricos y de fotografías antiguas para reflejar en un libro la evolución de ambos barrios. Sant Andreu del Palomar y La Sagrera: cómo era y cómo es·, editado por Duxelm y el Ayuntamiento y elaborado en la Imprenta Municipal, vio agotada su primera edición al mes y medio de publicarse, el pasado diciembre, pero reaparecerá el día de Sant Jordi.
Desde la anexión del pueblo de Sant Andreu a Barcelona, en 1897, cuando La Sagrera pertenecía aún al municipio de Sant Martí de Provençals, hasta nuestros días, el paisaje de este entorno ha vivido una mutación que los autores del libro no dudan en calificar de brutal.
Desarrollo industrial
La creación de nuevas industrias que implantaron sus fábricas y talleres en terrenos ganados a la agricultura marcó la etapa del desarrollo industrial. También la invasión de las zonas rurales con viviendas para los trabajadores recién llegados. Después, llegó la fase más agresiva.
A mediados del siglo XX, con los planes de desarrollo y una nueva reindustrialización, la especulación y la corrupción fueron caldo de cultivo para un crecimiento urbanístico descontrolado que no tuvo reparos en destruir las señas de identidad de los antiguos pueblos.
El historiador Pau Vinyes echa en falta «un crecimiento inteligente y correcto que respetara la tipología de las calles y la altura de las casas». Un ejemplo claro de esta pérdida del patrimonio es que hoy solo sobreviven tres masías en Sant Andreu y un par en La Sagrera.
«No queremos ser nostálgicos, pero sí tenemos sentido crítico; hay maneras inteligentes de progresar que no se han dado durante el franquismo y en algunos momentos de la democracia», comenta Pau Vinyes. «También el progreso ha traído cosas positivas --añade-- como las aceras y la pacificación del tránsito en el casco antiguo».
Menos conocida que la de Sant Andreu, la evolución de La Sagrera vive su mayor transformación en los años 60, con la apertura de la Meridiana que parte el barrio y, actualmente, con la llegada del AVE.
El Periodico.com
31-03-2010