Barcelona cuenta desde ayer con el primer punto para recargar vehículos eléctricos en un aparcamiento municipal de BSM. La iniciativa, que busca reducir las emisiones de dióxido de carbono y el ruido, va dirigido especialmente a las empresas que disponen de coches que se mueven con esta energía. Antes del 2011, el proyecto se extenderá a 50 párkings.
El primer aparcamiento con dos surtidores se encuentra en la confluencia de la calle de Consell de Cent con Cartagena. El coste del servicio es de 1,95 euros por hora (en fracciones de minuto) más 1,2 euros por la estancia, y puede ser utilizado también por los particulares y otros vehículos eléctricos, como las bicis.
El hándicap de la iniciativa son las ocho horas que necesita el coche para recargarse totalmente, aunque el 80% de carga se consigue tras estar enchufado 2 horas y 30 minutos, lo que da seis horas de autonomía.
El uso de vehículos eléctricos es anecdótico en Barcelona. Según el ayuntamiento, la ciudad cuenta con una quincena de estos coches, la mayoría para usos comerciales. De hecho, bodegas Torres será el primer cliente del nuevo servicio tras firmar un convenio con el consistorio.
RETOS
El alcalde Jordi Hereu dijo que la distribución de mercancías "es uno de los grandes retos" de la movilidad urbana, ya que el 43% de las emisiones de dióxido de carbono están provocadas por el transporte, y el 98% del reparto comercial se realiza con furgonetas con combustibles derivados del petróleo. Para mejorar esta situación, el ayuntamiento ha impulsado el reparto nocturno y la distribución con vehículos eléctricos en cascos antiguos, aunque los resultados no han sido los esperados. El primer sistema funciona con pocos operadores, mientras que el segundo se probó en Sant Andreu y generó un volumen de mercancías bajo para ver si era viable. El ayuntamiento tenía la intención de repetir el estudio en el Poblenou, pero este año no se hará por falta de infraestructura.
Fuente: El Periódico de Catalunya
Enviado por Dimensis