Hace unos días cayó en el suelo parte del techo de un aula y ahora salen fisuras en la clase de plástica
La fachada de la escuela Municipal Bàrkano presenta problemas de mantenimiento
Un operario observa unas grietas aparecidas encima de una puerta
Algunas de las grietas de la clase de plástica
21/03/2007 | Actualizada a las 07:30h
Barcelona
Sandra Pedrals
El edificio que comparten la escuela infantil y primaria Municipal Bàrkeno, la escuela de expresión Carmen Aymerich y la de adultos Raimon Penyafort tiembla cada día a causa de las obras de construcción de la nueva zona de oficinas Distrito 38, entre las calles Cisell, Motors y el paseo de la Zona Franca. Y no sólo eso, han aparecido grietas en el inmueble e incluso ha caído parte de un techo de una clase.
La alarma se produjo hace unas semanas, cuando se desprendió un trozo de techo de un aula de la escuela de adultos. En ese momento no había nadie en clase y el incidente acabó en un susto, pero los trabajadores de estos centros educativos sienten el miedo a diario. En los últimos días han surgido grietas en el aula de plástica de la escuela infantil y primaria, en la que estudian casi 200 alumnos de entre tres y doce años. “Los temblores y las grietas que han aparecido en el edificio están generando un gran malestar, tanto físico como psíquico, puesto que los profesores somos y nos sentimos responsables de la seguridad de los alumnos”, afirma la directora de la escuela Municipal Bàrkeno, Isabel Castelló.
El IMEB (Instituto Municipal de Educación de Barcelona) ha asegurado que no existe peligro alguno tras comprobar los sensores de movimiento instalados en la terraza del edificio. Aún así, se están realizando estudios sobre la estructura con el objetivo de presentar un informe completo de la situación a mediados de abril, justo después de la Semana Santa. De momento, técnicos del IMEB han apuntalado el aula de la escuela donde han aparecido las grietas para evitar posibles incidencias.
Quejas de abandono
Desde hace años el edificio de la escuela Bàrkeno necesita una reforma, según reivindican padres y personal docente. El distrito de Sants-Montjuïc tenía previsto hacer mejoras en el centro a lo largo de este mandato que ya acaba, aunque, de momento, no se han producido. “Tenemos la sensación de que no se tienen en cuenta las necesidades básicas de nuestra escuela y estamos muy decepcionados ante la falta de atención e interés de la administración”, se lamenta Castelló.
LA VANGUÀRDIA 21-03-07